Los Registros Akáshicos, como una Herramienta en nuestro Vivir

Esta maravillosa técnica, se puede llevar de forma sencilla a nuestro vivir cotidiano.

¿Cuántas veces nos sentimos rotas, perdidas, llenas de indecisiones y temores, sin entusiasmo, ni alegría?

Practicar en nuestro día a día la apertura de Los Registros Akáshicos, puede transformar nuestra vida, poblándola de amor, de alegría, de paz y ayudarnos a sentir en todo momento, conectadas con nuestra Alma, dejando de vivir desde la Mente, para decidir entonces, que nuestra Alma sea la que se exprese, la que viva esta experiencia terrenal.

Nuestra Alma antes de venir a esta encarnación, en estado expansivo de Conciencia, sabía de su Destino, de sus lecciones por aprender, de su misión de vida.

Al conectar con los Registros Akáshicos, el estado Expansivo de Conciencia se despierta, y comenzamos a recordar, aprendemos a conectar con nuestro Ser Superior, con nuestros Guías, Maestros y Seres Queridos.

Sólo hace falta el “Deseo de Conectar”, deseo desde el corazón, apertura, confianza, tiempo, perseverancia y permitirte fluir en la suave, amorosa y lumínica energía de los Planos Superiores.

Debes recordar que eres perfecta parte del Todo.

Eres amada tal y como eres, que la Luz está en ti. Estás hecha de Luz, y esto, te puebla de una sutil vulnerabilidad y fortaleza.

Cuanto más puro esté nuestro canal, más exacta es la información que recibimos. Por eso, es  tan importante el tiempo que te des a ti misma en el Despertar de la Conciencia.

Se deben realizar los ejercicios creando antes un “Espacio Sagrado”, para establecer tu protección, Purificación y Regularización de Chakras físicos, Conexión Cielo-Tierra, Activación de las Glándulas Maestras, Meditación.

Todo ello se lleva a cabo siempre desde el corazón, entregando la dirección de tus pasos a tu Ser de Luz,  a tus Guías, a tus Maestros.

Este es un camino hacia la Autonomía, hacia el Infinito e Incondicional Amor que eres, del que vienes y al que vas; y es entonces que el sentimiento de Unidad crece en ti a pasos agigantados… eres Unidad con todos, y con el Todo.

Namasté